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Se pueden obtener a través de Facebook y del teléfono 233 759 3992.

Cuetzalan, Pue.- La pandemia de coronavirus ha afectado a todos los sectores económicos del mundo, siendo los artesanos uno de los grupos más golpeados por la crisis derivada de la cuarentena, ya que esto les ha impedido vender sus productos, y ha detenido el turismo: una actividad económica importante en esas comunidades.

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Ante la necesidad de sacar adelante su taller y de llevar el sustento a sus hogares, artesanos de Cuetzalan decidieron innovar y hacer cubrebocas con bordados, los cuales cuentan con certificación de calidad por la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), y son aprobados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Así lo aseguró Pedro Martín Concepción, artesano de Cuauhtamazaco: una comunidad ubicada en Cuetzalan con una tradición artesanal muy arraigada y hablante de náhuatl en su mayoría. 

Antes de producir cubrebocas, los artesanos se dedicaban a hacer guayaberas, blusas y otras prendas textiles que les generaban ingresos suficientes para el sustento de decenas de familias; ahora están enfocados en hacer este producto de primera necesidad.
“Cuando llegó la pandemia, tuvimos que cerrar nuestras puertas, y ante la presión por sacar los pagos, la falta de ventas y todo el estrés por la situación: me enferme.

En el proceso de tratamiento se me ocurrió hacer un cubrebocas artesanal, que primero vendí con unos amigos y después llegaron más pedidos que ayudaron a reactivar nuestro taller,” indicó Pedro Martín.


Al principio, explica el artesano, los compradores nacionales se mostraron renuentes a pagar un precio justo por los cubrebocas, pero esta situación no es exclusiva de este producto, ya que antes de la pandemia los compradores regateaban el precio sus artesanías.


“Cuando lance mi producto en Facebook, mucha gente no está de acuerdo con los precios porque se les hacía caro, lo que no toman en cuenta es todo el trabajo que implica hacer el trabajo,” mencionó el artesano.
Los cubrebocas están adecuados para cumplir con las normas de la Secretaría de Salud y de la OMS; el producto está certificado por la UAG, y por su calidad se están exportando a Francia, España, Estados Unidos, Canadá, Suiza e Italia.


También se encuentran realizado pedidos para el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart); esta institución se encargó de capacitar virtualmente a los artesanos para cumplir con los requerimientos necesarios.
Los primeros meses fueron difíciles, porque la logística de envío acrecentaba los costos y en ocasiones perdían los envíos, por ello decidieron entregar por Uber, y así poco a poco han superado los estragos de la pandemia.


Los productos se pueden adquirir a través del teléfono 233 759 3992; las entregas se realizan a través de envíos de paquetería y Uber; los productos pueden personalizarse y la compra ayuda a continuar con la tradición de esta comunidad que imprime toda la cosmovisión de su cultura en un objeto indispensables hoy en día.

Fuente: El Popular

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