La Ruleta | Desde 2016, te acercamos lo que realmente importa en Puebla.

El día que un partido de fútbol encendió una guerra armada en Centroamérica
En julio de 1969, la tensión acumulada entre El Salvador y Honduras explotó en un conflicto armado que pasó a la historia como la guerra del fútbol.
En julio de 1969, la tensión acumulada entre El Salvador y Honduras explotó en un conflicto armado que pasó a la historia como la guerra del fútbol. Aunque el nombre sugiere que todo comenzó por un balón, la realidad era mucho más compleja. Durante años, miles de salvadoreños habían emigrado a Honduras en busca de tierras y trabajo, lo que generó resentimiento, disputas agrarias y un fuerte choque social. Cuando ambos países se enfrentaron en una serie de partidos clasificatorios rumbo al Mundial de México 1970, el ambiente ya estaba cargado de nacionalismo, hostilidad y violencia entre aficionados.
Tras el partido de desempate en Ciudad de México, ganado por El Salvador, las relaciones diplomáticas se rompieron y el 14 de julio comenzó la ofensiva militar. El conflicto duró alrededor de cien horas, pero dejó miles de muertos, desplazados y una herida profunda en la región. La Organización de Estados Americanos intervino para lograr un alto al fuego, pero las consecuencias políticas, económicas y sociales se sintieron durante años. Más que una guerra por fútbol, fue el estallido de problemas históricos que encontraron en el deporte la chispa final.




