El Día Internacional de las Mujeres se conmemora para exigir derechos, no para felicitar

Cada año, el 8 de marzo genera movilizaciones de mujeres en México y en distintas partes del mundo para visibilizar la lucha por la igualdad y los derechos. Sin embargo, especialistas en feminismo y derechos humanos advierten que esta fecha no debe interpretarse como un día para felicitar a las mujeres, sino como una jornada de memoria, protesta y exigencia social.

De acuerdo con expertas, el llamado Día Internacional de las Mujeres no es una celebración ni un reconocimiento simbólico a la “esencia femenina”, sino una conmemoración con raíces en movimientos laborales y sociales que denunciaban desigualdades y abusos.

La psicóloga feminista Elia Paulina González explica que felicitar en esta fecha puede implicar un error histórico, pues el origen del 8 de marzo está ligado a tragedias y protestas de trabajadoras que exigían condiciones dignas. Recordó que el movimiento se relaciona con las luchas obreras de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando mujeres comenzaron a organizarse para reclamar derechos laborales, salarios justos y el fin del trabajo infantil.

En ese contexto, la doctora Fabiola Camacho Navarrete, especialista en cultura y feminismos contemporáneos, señala que en 1908 cientos de trabajadoras textiles en Nueva York salieron a las calles para denunciar la precarización laboral y exigir mejoras en sus condiciones de trabajo.

Las especialistas también advierten que “romantizar” el 8 de marzo con flores, regalos o mensajes de felicitación puede invisibilizar problemas estructurales como la violencia de género, la brecha salarial o los feminicidios.

Desde la psicología social, estos gestos pueden interpretarse como una forma de minimizar las demandas del movimiento, pues se desplaza el foco de la exigencia de derechos hacia una narrativa de celebración. Incluso, cuando se descalifica a quienes protestan o se les llama “exageradas”, se invalida el enojo legítimo que impulsa cambios sociales.

Asimismo, las expertas consideran que la comercialización de la fecha mediante promociones o campañas publicitarias dirigidas a las mujeres puede despolitizar el movimiento y restarle fuerza a sus demandas.

Ante este panorama, las especialistas subrayan que el papel de los hombres y de las instituciones durante el 8 de marzo debe centrarse en la reflexión y en acciones concretas para erradicar la violencia y la desigualdad. Entre las medidas recomendadas destacan revisar protocolos contra el acoso, analizar brechas salariales, fortalecer sistemas de cuidados y promover capacitaciones reales en materia de igualdad.

Coinciden en que la conmemoración no está dirigida contra los hombres, sino contra un sistema que reproduce desigualdades y violencias. Por ello, el objetivo principal del 8 de marzo es visibilizar las problemáticas que enfrentan las mujeres y exigir condiciones que garanticen una vida digna y libre de violencia.

Las especialistas concluyen que más que felicitaciones o discursos simbólicos, lo que se demanda en esta fecha es el reconocimiento pleno de los derechos humanos de las mujeres y acciones concretas para garantizar su seguridad, igualdad y bienestar.

Para compartir una denuncia o información relevante, ponemos a su disposición el WhatsApp de La Ruleta: +52 233 113 0604. Su colaboración contribuye al ejercicio informativo.