Cuatro días duró el trayecto de Grace por territorio nacional, pero el huracán de categoría tres (según la escala Saffir-Simpson) sigue afectando a quienes viven en municipios de la Sierra Norte de Puebla. Además, los programas federales y estatales de atención emergente han sido tardíos e insuficientes y en algunas zonas ni siquiera han arribado.
El Gobierno de México anunció el jueves pasado que, a través de los censos realizados por la Secretaría de Bienestar, se contabilizaron 27 mil 947 viviendas que requieren apoyos en mil 356 localidades de 69 municipios del estado de Puebla.
En atención a la restauración de viviendas, la Federación destinará un pago único de 35 mil pesos a cada uno de los 17 mil 916 hogares que fueron catalogados con daños estructurales parciales o totales y que pongan en riesgo la estabilidad de los inmuebles. Para las y los productores del sector agrícola se distribuirán 4 mil 500 pesos a 16 mil 649 personas con cultivos dañados en la entidad.
Sin embargo, pobladores acusan que estos censos y apoyos se han realizado sin tomar en cuenta a todas las personas afectadas y han sido entregados con favoritismo.
Así, pobladores de comunidades de las sierras Norte y Nororiental del estado, como Ixtepec, San Felipe Tepatlán, Olintla y Cuetzalan del Progreso, no solo deben enfrentarse a la pérdida de sus hogares, carencia de insumos e incomunicación en vialidades y telecomunicaciones, sino también al lento procedimiento en la gestión de ayuda proveniente de instituciones estatales y federales, aunado al dudoso mecanismo de distribución de víveres por parte de los gobiernos municipales.
Esta es la situación de algunos de los municipios afectados y lo que está haciendo la sociedad civil para ayudar a quienes lo necesitan.
Censo en Cuetzalan del Progreso solo contempló las zonas centrales
Sobre lo que ocurre en Cuetzalan del Progreso, la coordinadora general de las Cooperativas Tosepan Pajti, Fabiola de la Cruz Allende, expone que —al igual que en las otras demarcaciones— los censos realizados por funcionarias y funcionarios de la Sedatu y Bienestar se enfocaron solamente en las zonas centrales y no contemplaron a quienes residen en viviendas distantes.
Agregó que el registro que hizo previamente el gobierno municipal no contempló a la totalidad de habitantes que presentaron detrimento en su patrimonio, especialmente quienes vieron destruidos sus traspatios, hortalizas y cultivos y basan su economía en la siembra de productos como: café, maíz y pimienta gorda.
Al respecto, la coordinadora declara que deben ejecutarse políticas públicas que reactiven la productividad en el campo de forma inmediata y con visión a largo plazo. Ignorar la sostenibilidad alimentaria de la región, podría ser devastador para los posibles eventos meteorológicos que pudieran volver a ocurrir, sostiene.
Las Cooperativas Tosepan Pajti también proponen al Estado mexicano, garantizar el abasto en tiendas comunitarias mediante la logística ejecutada por las unidades de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) y reactivar programas de mejoramiento de vivienda que abonen a mejorar las condiciones de habitabilidad de las familias de forma sistémica.
Con ánimos de prepararse ante la posibilidad de otro desastre, Fabiola de la Cruz informa que se trabaja en la elaboración de kits con productos de higiene y aseo, así como uno con productos herbolarios que sirvan para el autocuidado y mantenimiento de la salud. Para su elaboración se utilizan los cultivos realizados en los traspatios de aquellas personas socias de la cooperativa.
Para eficientar y aumentar la capacidad de intervención en beneficio de habitantes de Cuetzalan del Progreso, la Cooperativa Tosepan Pajti ha iniciado la recepción de donativos a través de transferencias electrónicas. La forma de hacerlo es la siguiente:
- Banco: BBVA
- Tosepan Pajti SC de RL de CV
- Cuenta: 0115311136
- CLABE: 012675001153111365
Para mayor información, puedes enviar un correo a: tosepanpajti2009@gmail.com y al teléfono: 233 331 8045.




