¿Cuándo fue la última vez que consumiste un dulce típico mexicano?

Si tu respuesta es recientemente o que eres amante de ellos, déjame decirte que estás consumiendo manjares que se realizan con manos mexicanas a base de pulpas naturales, que hacen de estas golosinas algo único; pero, si tu respuesta es que no los consumes o que lo haces esporádicamente y que, prefieres dulces como Tutsi Pop, Rockaleta Diablo, Tiramindo y muchos otros de la gran industria, la realidad es que estás ingiriendo altas concentraciones plomo lo que afecta la salud y el neurodesarrollo de los consumidores. 

Recientemente el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), dio a conocer que los dulces más consumidos en México, contienen altas concentraciones de plomo, esto arriba del permisible por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), esto contrario a los dulces típicos mexicanos que siempre han existido pero que hemos ido olvidando conforme la industria y el capitalismo nos van consumiendo cada día un poquito más.

Alegrías de amaranto, cocadas, acitrón, muéganos, obleas, camotes, merengues, cacahuates, dulces cristalizados, tamarindos y mucho otros más, conforman la gran variedad de dulces mexicanos, que han sido desde tiempos memorables los compañeros de muchos de nosotros y, endulzando nuestra vida y nuestro paladar de la manera más natural posible, siempre cuidando satisfaciendo el gusto exigente del mexicano y haciendo felices a las futuras generaciones que están o que ya se han deleitado con algunos de estos deliciosos dulces.

Y tú, ¿cuál es el siguiente dulce que vas a consumir?