Durante las décadas de 1960, 1970 y parte de los años 80, el café fue el principal sostén económico de Tlatlauquitepec y de la Sierra Nororiental de Puebla. En esos años, muchas familias vivían directamente del corte, la venta y el beneficio del grano. La presencia de apoyos institucionales y precios más estables permitió que pequeños productores encontraran en el café una fuente constante de ingresos. El comercio local se movía alrededor de las cosechas y el trabajo en los cafetales daba empleo a comunidades enteras.
Sin embargo, a finales de los años 80 y principios de los 90, la caída de los precios internacionales y la desaparición de apoyos oficiales provocaron una crisis profunda. La rentabilidad disminuyó, muchos productores se endeudaron y comenzó una etapa de migración y abandono de parcelas. La región cambió de manera evidente. Hoy, al mirar atrás, queda el recuerdo de una etapa en la que el café no solo fue cultivo, sino la base económica que dio estabilidad a Tlatlauquitepec durante una generación completa.



