La reciente ola de violencia en el país, detonada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, ha colocado nuevamente a México bajo la lupa internacional, especialmente en el ámbito deportivo. Aunque hasta el momento ninguna selección nacional ha cancelado oficialmente partidos o entrenamientos en territorio mexicano, federaciones como la de Portugal han reconocido que siguen de cerca la situación antes de disputar compromisos programados en el país. Otros combinados, como Islandia, mantienen su agenda sin cambios, pero bajo monitoreo constante de seguridad.

El contexto ha generado cuestionamientos en medios internacionales y en el entorno de la FIFA sobre la viabilidad de México como sede segura para entrenamientos y partidos rumbo al Mundial 2026. Si bien los encuentros programados continúan en pie y las autoridades deportivas aseguran que existen condiciones para realizarlos, el escenario de violencia ha encendido alertas y mantiene al mundo observando con atención si el país podrá garantizar plenamente la seguridad de selecciones, cuerpos técnicos y aficionados durante los próximos eventos internacionales.