En Puebla, el delito que más se denuncia y que encabeza las estadísticas es el robo en sus distintas modalidades. Desde asaltos a transeúntes hasta robo de vehículos, negocios y transporte, este tipo de ilícito concentra la mayor cantidad de carpetas de investigación en el estado. Es el problema más frecuente y el que impacta de forma directa en la vida cotidiana de miles de personas en distintos municipios.
En segundo lugar aparecen las lesiones y la violencia familiar, delitos que reflejan conflictos dentro del entorno cercano de las víctimas. Las agresiones físicas y los casos de violencia en el hogar se mantienen entre los reportes más comunes ante las autoridades, lo que evidencia que no solo la delincuencia en la calle preocupa, sino también la que ocurre puertas adentro.
Aunque en menor cantidad comparado con los anteriores, el homicidio doloso sigue siendo uno de los delitos de mayor impacto social en Puebla. Cada caso genera fuerte atención pública y operativos de seguridad, ya que se trata de crímenes que afectan directamente la percepción de tranquilidad en el estado y forman parte de los indicadores más vigilados por las autoridades.



