El Festival Cerro Rojo volvió a poner a Tlatlauquitepec en el mapa durante Semana Santa y superó expectativas, con hoteles al tope, calles llenas de visitantes y un ambiente festivo que se sintió en cada rincón del pueblo.
Desde el Jueves comenzaron a llegar turistas, muchos buscando hospedaje de última hora, lo que llevó a un lleno total en los hoteles y cabañas de la zona. Comerciantes y prestadores de servicios no tardaron en notar el impacto: ventas arriba de lo habitual.
Los sitios más emblemáticos del municipio, como el Cerro Cabezón, la presa La Soledad y los recorridos de aventura, estuvieron muy concurridos durante todo el fin de semana. A pesar del movimiento, el operativo de seguridad funcionó bien y se logró mantener la seguridad de todos, lo cual es un logro importante para un evento de esta magnitud.
Más allá de las cifras, lo que dejó claro esta edición del festival es que Tlatlauquitepec sigue creciendo como destino turístico. El compromiso de su gente, la riqueza de sus tradiciones y el atractivo natural del lugar siguen siendo una fórmula que funciona.




