Celebración religiosa en la Sierra Negra de Puebla desata emergencia médica; investigan posible contaminación alimentaria

Ajalpan, Pue.— Lo que comenzó como una tradicional fiesta patronal en la comunidad de Pizcuautla, en la Sierra Negra de Puebla, terminó en una emergencia sanitaria de gran escala: más de 300 personas resultaron intoxicadas tras consumir carnitas ofrecidas como parte de la celebración religiosa.

El convivio, organizado el domingo pasado por los mayordomos encargados de la imagen de Jesús, reunió a habitantes de al menos 24 localidades de la región. Los alimentos, preparados de forma comunitaria como muestra de gratitud hacia catequistas y asistentes, fueron repartidos sin imaginar que horas más tarde cientos comenzarían a presentar síntomas graves.

Entre la noche del domingo y la mañana del lunes, redes comunitarias comenzaron a llenarse de reportes sobre vómitos, diarrea, fiebre y malestar general. La magnitud del brote quedó al descubierto rápidamente, afectando principalmente a menores de edad y adultos mayores de comunidades como Rancho Nuevo, San José Los Pinos, La Escondida y Xonacatec.

La preparación de las carnitas, señalan vecinos, se hizo sin control sanitario y en condiciones poco higiénicas. Esa sería la causa más probable de la intoxicación, aunque las autoridades aún realizan estudios para determinar el agente exacto.

El presidente municipal de Ajalpan, Faustino Soriano Centeno, confirmó la movilización de brigadas médicas y solicitó apoyo a la Secretaría de Salud estatal. Se inició una evaluación sanitaria en la zona y se desplegó atención médica en las comunidades más golpeadas.

Mientras las investigaciones apuntan a una posible contaminación bacteriana, el caso ha puesto sobre la mesa la urgencia de fortalecer la supervisión sanitaria en celebraciones masivas, especialmente en zonas vulnerables donde estas prácticas forman parte de la vida comunitaria.