Tras una época muy difícil a causa de la pandemia de la COVID-19 en todo el mundo, ahora podría suceder que un volcán esté por nacer en México; como lo lees, un equipo de expertos académicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) informó la noticia.
Y es que es en Michoacán en donde ocurre un enjambre sísmico; es decir, un conjunto de temblores pequeños, algunos imperceptibles para el ser humano, tan solo entre el 1 de mayo y el 8 de junio de este año sucedieron 242 microsismos en la región de Uruapan y el corredor volcánico Michoacán-Guanajuato, seis de ellos con magnitudes mayores.
Estos fenómenos se presentaron en dicha zona en 1997, 1999 y 2006, así como en otras entidades tales como Durango, Chiapas y la Ciudad de México, donde los movimientos surgen durante varios días y posteriormente cesan.
AVISO:
Enjambre sísmico en Michoacán México 🇲🇽La sismicidad parece ser por intrusión magmática, no necesariamente podría nacer un nuevo volcán, aunque científicamente sería increíble 🌋 https://t.co/IfLXDersDz
— Geól. Sergio Almazán (@chematierra) June 14, 2021
¿Cuáles son las señales que indicarían el nacimiento de un nuevo volcán en México?
El académico aclaró que para que ocurra una erupción volcánica o el surgimiento de un coloso, se requiere actividad sísmica, deformación del terreno, emisión de gases, manifestaciones hidrotérmicas y alteraciones visibles.
“La principal pregunta que nos surge es la posible actividad volcánica, porque México es un país volcánicamente activo, especialmente en esa región, donde hay más de mil 200 volcanes pequeños en el llamado campo de volcanes de Michoacán-Guanajuato”, advirtió el experto, quien recordó que en esa zona surgió en 1943 el coloso Paricutín, al cual antecedió una serie de sismos.




