Este martes, en algunas ciudades de la república mexicana el precio del kilogramo de limón se ubicó hasta en 80 pesos, ello como consecuencia de la caída natural de la producción de cítricos en el país.

En días pasados, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer que el limón agrio con semilla, conocido como Colima, del 3 al 9 de enero, registró precios de entre 39.90 pesos hasta 75 pesos el kilogramo de producto, aunque el precio promedio para este cítrico fue de 60.20 por kilo.

En tanto, en el caso del limón persa sin semilla, la dependencia federal encabezada por Ricardo Sheffield Padilla encontró que el kilogramo se ofertaba en los mercados y en tiendas de servicio entre los 20 y 69 pesos, con un precio promedio de 40 pesos el kilo.

No obstante, este martes, se pudo dar cuenta de precios de hasta 80 pesos el kilogramo de limón en algunos mercados de la Ciudad de México, tal como el de San Joaquín Peralvillo. Sobre ello, Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, detalló que loa altos precios del limón se deban a que finalizó el ciclo de producción de este cítrico en el país.

“El precio del limón con semilla se mantiene alto, postura que se ha observado durante las últimas semanas. La oferta actual es baja, en parte porque en algunas entidades productos concluyó el ciclo productivo”, señaló.

Asimismo, añadió que otro de los factores que han contribuido a incrementar el precio en el que se oferta el kilogramo de dicho producto tiene que ver con que se presentaron problemas de índole fitosanitaria en el estado de Michoacán, el principal proveedor del limón en México, aunado a una baja producción del mismo.

En este sentido, Anaya señaló que, durante 2021, el precio al productor del producto ha registrado aumentos “muy por arriba” de los que se observan en la central de abastos y del consumidor en las tiendas de autoservicio.

Por su parte, el titular del Grupo Consultor refirió que los precios al consumidor que da a conocer la Procuraduría Federal del Consumidor en muchas ocasiones son inferiores a lo que se ve en los mercados, supermercados y en las tiendas de las colonias.