El dictamen, sustancialmente diferente al aprobado en el Senado en noviembre, todavía deberá ser discutido en lo específico en San Lázaro y, por las modificaciones realizadas, deberá volver al Senado para su ratificación.
México dio un paso más hacia la apertura de uno de los mercados nacionales de marihuana más grandes en el mundo, en busca de ser el tercer país del mundo, junto a Uruguay y Canadá, en legalizar su consumo lúdico personal.

La Cámara de Diputados aprobó este miércoles, en lo general, la despenalización y la regulación del consumo lúdico –llamado “consumo adulto”– de marihuana en todo el país, en una de las legislaciones pendientes más amplias, polémicas y discutidas de los últimos años y definitivamente una de las que será más consecuentes de la actual LXIV Legislatura.
Con un voto fragmentado, impulsado sobre todo por Morena, el partido de la mayoría en el Congreso, los diputados votaron 316 a favor del dictamen con el que se expide la Ley Federal para la Regulación de la Cannabis y reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal. En contra, votaron 127 y hubo 23 abstenciones.
Para México, la despenalización y regulación del uso lúdico de la marihuana en el país llegaría luego de varios lustros de una guerra interna “contra el narcotráfico” que ha provocado índices de violencia e inseguridad cada vez más altos con el avance de los años y a pesar del cambio de gobiernos y estrategias.
Sin embargo, entre los legisladores inconformes, uno de los argumentos estuvo relacionado con la falta de protección para los consumidores, ya que, acusaron, el dictamen se centraba en la comercialización y no en la protección de la personalidad y los derechos humanos, como mandató la Suprema Corte.

La diputada Laura Rojas, del opositor PAN (Partido Acción Nacional), se posicionó en contra debido a que, entre otras razones, es un dictamen que no protege lo suficiente a los menores y le daría facultades regulatorias a la Comisión Nacional de Adicciones cuando no cuenta con experiencia en el tema, como sí lo tiene la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios).




