Reunidos en la cancha de los pinos, con el Cerro Cabezón de testigo y 10 porras que cantan arengas a diestra y siniestra, bajo la mirada y silbato del árbitro IEE, muy temido en esta contienda, al que ya apodan «mata aspiraciones», más reglamentario que Arturo Brizio y una que otra vez solapador como César Ramos, da inicio el partido que llevará al campeón a la silla presidencial del Club Reforma 47.
En un encuentro donde es todo o nada y todos contra todos, los jugadores toman sus posiciones mientras el IEE resuelve un contratiempo en el VAR electoral. De pronto suena el silbatazo, en este encuentro no hay volado, el árbitro suelta la pelota e inicia el juego.
El primero en tocar el esférico es Freddy Benavidez Morán, portando un uniforme rojo y naranja, da tremendo pelotazo que hace a todos voltear a mirarlo, con el pecho ataja la pelota David Nochebuena Marroquín, vestido con uniforme blanco, la baja y puntea con dirección hacia la portería.
Salta Felipe Prado Lozada con uniforme azul para impedir la anotación, recibe la bola con la rodilla, la domina y la catapulta con el empeine para arquearla con rumbo a la red, Porfirio Loeza Aguilar, ataviado con uniforme marrón y rojo la desvía hacia el pasto con la cabeza en dirección a sus pies, los demás jugadores van hacia el árbitro para reclamar que la tocó con el sombrero, a lo que el juez dice, no hay falta, que siga la jugada.
Porfirio la saca del centro y la impulsa tocandola de interior y en dirección al marco, la pelota gira con rapidez pero es obstruido el tiro por Juan Manuel Téllez Salazar, quién viste playera roja y shorts amarillo, la baja, hace sigzag y se precipita a querer meterla desde la media cancha con un patadón que ni Oliver Atom podría igualar.
Las porras gritan con fervor y lanzan porras a su jugador: «Porfirio, Porfirio ra ra ra», «Juan, amigo, la porra está contigo», «Felipe Prado, estamos de tu lado», Chiquitibum a la bim bom ba, Freddy, Freddy, ra ra ra».
Javier Guzmán Jiménez vestido de morado sale al paso para quitarle el balón a Juan, su porra lo vitorea y lo animan gritando, «Que esto que lo otro, salud», «Muy bien, Chalo muy bien», Martín Ramos Torres, con uniforme rosa aprovecha un descuido de Javier y le quita el esférico, haciéndole un túnel se dispone a chutar de izquierda, chutada que fue detenida por una salea de borrego, los jugadores y las porras vuelven a acudir al árbitro, no pasa nada dice IEE, saque de meta para Fernando Soto Carmona, también tiene derecho a jugar, vestido de azul turquesa, Fernando burla a los jugadores y se acerca a la portería para tirar de empeine, pero es barrido por Lorena Rivero Guzmán, quién al vestir de verde, se camufló con el pasto y se apoderó del balón para hacer un tiro que iba directo a la esquina superior derecha de la portería.
No logró su cometido, pues Macario Vázquez Báez alcanzó a detener la pelota para hacer dominadas y sostenerla hasta con la espalda, la desciende rápidamente y justo cuando iba a patear la bola sonó el silbato para terminar el primer tiempo.
Las porras arrebatas de alegría, despiden a sus jugadores con más arengas: «Macario, Macario, Macario, Macario..», «Martín Torres, mete muchos goles», «La porra de aquí, la porra de allá, con Fernando Soto ganará», «Dame un L, L, dama una O, O, dame una R, R, dame una E, E, dame una N, N, dame una A, A, ¿qué dice, Lorena», «Allí viene el tren, la gente se alborota, allí viene Chalo, cargando una copa».
Continuará…




