El Maestro Ernesto Arrieta Guzman, conocido con cariño como el profe Neto, es un guardian de la memoria de Tlatlauquitepec, a sus 82 años y con 31 dedicados a la docencia, sigue siendo una figura clave para comprender la historia del pueblo. Sus relatos nos llevan a aquel Tlatlauquitepec que nació y creció bajo la mirada serena del Cerro Cabezón, un lugar lleno de colores, personajes entrañables y momentos que forman parte del alma colectiva del municipio.

De diálogo amable y memoria prodigiosa, el profe Neto guarda un anecdotario interminable: calles de terraceria, el recuerdo de la antigua plaza, los portales coloridos, la historia del exconvento, y las historias de familias que dieron forma al pueblo. Desde 2005, como cronista municipal, ha dedicado su tiempo a rescatar estos recuerdos y a mantener viva la identidad local, hilando cada detalle con respeto, claridad y un profundo amor por su tierra.

Tlatlauquitepec, Pueblo Magico desde 2012, tiene raices antiguas que se remontan a culturas como la olmeca, la tolteca y la chichimeca, y su historia formal se mezcla con la sabiduria oral que el profe Neto ha preservado por decadas. Para él, la sierra no es solo paisaje, sino un personaje que acompaña y resguarda. En su voz, el pueblo recupera su magia cotidiana, esa que no aparece en los libros pero que define lo que somos.

A él le corresponde buscar a quien será el próximo guardián de la historia de un pueblo antiguo, de raices prehispánicas y que alberga en su registro histórico el paso de personajes de primera importancia en la historia de nuestro querido México.

Alegre y siempre listo para narrar la crónica, del brazo de su esposa, la Maestra Olivia Báez Ortuño, su compañera desde hace 62 años, nuestro amigo Ernesto Arrieta, es, sin duda, un personaje clave de la vida cotidiana del bien y merecido llamado: Jardín de la sierra.