Los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo revelan que, de enero a octubre de 2025, Puebla acumuló 740 homicidios dolosos, una cifra que coloca al estado entre los más violentos del país. Tan solo hasta septiembre se contabilizaban 663 asesinatos, y enero arrancó el año con 138 homicidios entre dolosos y culposos, mostrando desde el inicio una tendencia sostenida que no cedió con el paso de los meses. El número total equivale a casi 4 por ciento de todos los homicidios registrados en México, un peso desproporcionado para la entidad.

La magnitud del problema no solo refleja la presencia del crimen organizado, sino también fallas estructurales en la prevención y en la respuesta institucional. Aunque hay meses donde disminuyen los reportes de muertes violentas, el balance general del año apunta a un incremento constante que vuelve evidente la fragilidad de la seguridad pública en el estado. Con noviembre prácticamente cerrado, las cifras exponen una realidad que supera discursos y exige acciones más profundas y sostenidas.