Los productores de café de la Sierra Nororiental, específicamente en el municipios de Tlatlauquitepec, enfrentan una realidad desalentadora. Hasta 2023, empresas trasnacionales les pagaban solo 6 pesos por kilogramo de café cereza, a pesar de que su producción incluye café de especialidad que podría alcanzar precios mucho más altos, aproximadamente 200 pesos por kilogramo.

Según Naxeai Luna, investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo Económico y Social (CEDES) de la Universidad Autónoma de Puebla, esta situación se debe a la falta de recursos de los productores para corroborar la calidad de su café. Las empresas trasnacionales se aprovechan de esta vulnerabilidad y seleccionan las mejores cerezas para venderlas como café de especialidad, mientras que el resto se vende como convencional.

Para contrarrestar esta situación, los productores han comenzado a crear circuitos cortos de comercialización para llegar directamente al consumidor final y evitar los intermediarios. Esto les permite obtener mejores precios y mantener el control sobre su producción.

Actualmente, siete empresas dominan el mercado del café a nivel mundial, y los países exportadores del grano son principalmente del sur. Entre los países que más importan café se encuentran Estados Unidos, Alemania, Japón, Bélgica e Italia.

Naxeai Luna expresó estas preocupaciones durante la mesa «Ecofeminismos y alternativas del sur», en el IV Seminario de Economía y Naturaleza «Desafíos del financiamiento verde: transición energética trunca, minería predatoria y experiencias de defensa del territorio», celebrado en la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Puebla.