La Semana Santa 2026 en Puebla cerró con un saldo de 13 homicidios dolosos en apenas cinco días, de acuerdo con registros oficiales de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Aunque no se trató de un repunte fuera de lo habitual, la cifra confirma que la violencia no da tregua ni siquiera en periodos donde tradicionalmente se espera mayor calma. Los asesinatos se concentraron en distintos días de la semana, con picos al inicio y al cierre, reflejando una dinámica constante que se mantiene dentro del promedio estatal de entre dos y tres casos diarios.

Más allá de los números, los hechos registrados apuntan a eventos vinculados en su mayoría con el crimen organizado, incluyendo ejecuciones y ataques armados en vía pública. Esto deja en evidencia que, aunque Puebla no se ubica entre los estados más violentos del país, sí enfrenta un problema persistente que no logra contenerse. La Semana Santa, lejos de marcar una pausa, volvió a mostrar que la violencia sigue presente en la vida cotidiana del estado.