Dos de las piezas más poderosas de la actual administración estarían envueltas en la crisis política derivada del accidente que cobró la vida de 26 personas.
A más de un mes del colapso de la Línea 12 del metro, el Gobierno mexicano aún no ha brindado respuestas ni señalado a posibles culpables de la tragedia. La única cicatriz para éste ha sido una crisis política que amenaza a dos de sus piezas clave: por un lado, a un posible candidato a la presidencia, y por el otro, a uno de los empresarios más ricos del mundo.
Esta mañana, el diario estadunidense The New York Times, publicó un reportaje cuyas investigaciones y análisis dirigen la mirada hacia el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, y al magnate, Carlos Slim, como los mayores responsables del evento que cobró la vida de 26 personas.
El medio señala que el trágico final derivó de graves fallas encontradas en la construcción, sin embargo, detrás de ello también se halla un oportunismo político y obras descuidadas: dos acusasiones que incriminarían directamente a Ebrard y Slim, respectivamente.


Ingenieros consultados por el periódico declararon que las soldaduras del paso elevado que colapsó tenían “errores críticos”, lo cual significó un alto riesgo ya que eran “vitales para la resistencia” de la construcción.
Pero, aunado a ello, supuestos funcionarios de la Ciudad de México (CDMX) y personas familiarizadas con la obra también apuntaron a la existencia de un trabajo desordenado que se alimentó de un patrón de “conveniencia política” mientras se realizaba el metro.
Cabe recordar que los trabajos de construcción de la popularmente conocida como “línea dorada” comenzó en 2008 durante la administración de Marcelo Ebrard como jefe de gobierno del entonces Distrito Federal y estuvo a cargo de tres empresas, siendo una de ellas Carso Infraestructura y Construcción (CICSA), propiedad del empresario, Carlos Slim.
Además que en 2014, dos años después de su inauguración, sucede el primer golpe a la obra al cerrarse temporalmente luego que se detectara riesgo de descarrilamiento provocado por diversos fallos en las obras, mismos que ya se venían especulando y que circularían desde su apertura.




