Cuatro militares implicados en la persecución y muerte de cinco jóvenes, y uno más herido de gravedad, fueron vinculados a proceso por el delito de “desobediencia”. Autoridades de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informaron que los cuatro soldados habrían disparado sus armas contra la camioneta donde viajaban los jóvenes en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
⚠️ La denuncia sobre cinco presuntas ejecuciones extrajudiciales cometidas por el #Ejército en #NuevoLaredo, #Tamaulipas debe ser investigada con debida diligencia por autoridades civiles. Abrimos hilo 🧵👇 pic.twitter.com/dqaZLKOLPr
— Centro Prodh (@CentroProdh) February 27, 2023
Este proceso que lleva la Sedena es independiente a las investigaciones que lleva a cabo la fiscalía de Tamaulipas y la FGR, confirmaron a Latinus fuentes de la Sedena. Las fuentes señalaron que a más tardar este viernes deberían estar en la prisión Número 1.
De acuerdo con el Código de Justicia Militar, se comete el delito de desobediencia “cuando el que no ejecuta o respeta una orden del superior, la modifica de propia autoridad o se extralimita al ejecutarla”. Según el código militar, la desobediencia en actos del servicio será castigada con un año de prisión y “cuando ocasione un mal grave que se castigará con dos años de prisión”.
Estamos @hrw_espanol muy preocupados por denuncias que militares dispararon contra una camioneta en Nuevo Laredo matando a 5 jóvenes el domingo.
Videos de después del incidente muestran un caos. Soldados pelean con vecinos, periodistas y defensores de DDHH y disparan al aire. pic.twitter.com/uyMLyiihKZ
— Tyler Mattiace (@TMattiaceHRW) February 27, 2023
Este jueves, la Sedena reconoció que la madrugada del domingo 26 de febrero militares dispararon contra una camioneta blanca en la que viajaban siete jóvenes en la colonia Manuel Cavazos Lerma, en Nuevo Laredo, dejando a cinco muertos, un herido de gravedad y un ileso.
Según la versión de los soldados, confundieron el ruido de un choque con la detonación de armas de fuego y en ese momento vieron la camioneta, la cual iba a exceso de velocidad y con las luces apagadas.
“Al observar la presencia de las tropas, (los jóvenes) aceleraron la velocidad de manera intempestiva y evasiva, deteniendo su marcha al impactarse después con un vehículo que estaba estacionado”, señaló la Sedena en un comunicado.
“De esta situación, al escuchar un estruendo, el personal militar accionó sus armas de fuego”, reconoció.
Sin embargo, esta versión oficial contrasta con la del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, quien documentó que, según los familiares de las víctimas, quienes habrían sido testigos de los hechos, los jóvenes no viajaban armados aquella madrugada del domingo.
e acuerdo con la carpeta de investigación, esa noche, los jóvenes se dirigían a sus domicilios abordo de una camioneta tipo pickup tras salir de un bar, cuando militares les dispararon en más de 20 ocasiones.
Además, horas después de la ejecución extrajudicial, los familiares de las víctimas se enfrentaron con los militares, quienes accionaron sus armas para dispersar la población. Algunos vecinos resultados heridos.




