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Estas elecciones trascenderán a la historia política mexicana como las de la falsedad total.

En la época que vivimos, dicen los pensadores, todo es líquido, adquiere la forma del espacio donde se realiza. La forma la da el envase, no la fuerza de las ideas, no la autoridad de quien actúa, no la honestidad de quien hace… es la forma que la sociedad construye.

Y lo demás? pues se adapta al espacio que hay, a sus condiciones, a sus formas, a sus dimensiones, el valor es entonces la capacidad de adaptación que tiene quien se mueve o también quien no se mueve.

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La práctica política se hace así. Nadie se espanta, todos intentan acostumbrarse, para no quedar fuera. Muchos echan al cesto de la basura las ideas, los ideales, no sirven ahora, para nada.

Y todo lo que se piensa, lo que se hace o lo que no se hace es líquido para adaptarse a lo que hay. Ninguno puede pedir, ideas de largo plazo, porque solo existe el corto plazo. Los compromisos se resuelven ahorita o no se resuelven, ni siquiera se creen.

Y sin darnos cuenta nos vamos adaptando, o nos va adoptando ese sistema social que nos mueve sin exigirnos conciencia plena, nos mueve en un torrente que va, viene, se hace esférico, se hace cubo, se hace río.

No es la primera vez, pero creo, ahora, es más intenso el debate público, entre noticias falsas, prefabricadas para dañar al adversario y ganar al elector. La propaganda se diseña, a partir de la imaginación destructiva, se inventan en la creatividad perversa del daño, se hacen parecer como noticias, pero son en realidad propaganda.

Goebbels, el genio que la inventó para asegurar la dictadura de Hitler, estaría asustado. Nunca hubiera imaginado esta sociedad que en la verosimilitud de la realidad virtual, construye su realidad real. Una sociedad global, única, donde no hay naciones, y ninguna comunidad se fragmenta o se separa.

Los instrumentos digitales no tienen la culpa, solo facilitan lo que las mentes falsas de la postmodernidad en que vivimos construyen las postverdades que creemos.

La democracia ha sucumbido a esta tentación tecnológica, manipulada hábilmente por las mentes “fakes” que en los hipervínculos destruyen los valores del pensamiento liberal clásico en el cual se construyó la democracia y los cambian por nuevos “valores” de la postmodernidad, sometidos al imperio de la belleza, superficialidad, ligereza, crítica destructiva, porque parece que ahora, gana más votos, quien tiene mas capacidad de inventar y destruir falsedades que por la risa y la informalidad penetran y mueven decisiones.

Y todo esto son los mejores envases para el populismo, la demagogia, la charlatanería, el engaño y la traición anunciada.

Y como muchos aun no entendemos como funcionan ahora las cosas, nos refugiamos en el temor que construye ese mundo “fake” o “falso” y ratificamos la idea de que los políticos son tontos, incapaces de defendernos de esta embestida de las tablets, los smartphones, las laps, etc. etc.

Y los ciudadanos quieren y a lo mejor ya somos, también líquidos, iremos con nuestro voto con quien distribuya en las redes, más falsedad, estiércol y lodo.

Los “memes” han sustituido a los ideales clásicos, porque por su construcción entre la risa y el ridículo penetran mejor y mas rápido la mente de los electores. Pasamos del mundo de los valores a los de la “viralización” cuyo único requisito es que el asunto sea trivial y mueva a risa, para que circule. Estamos, ya lo dijo un ex presidente orejón en la “política ficción” que sin embargo, construye gobiernos reales.

Los discursos “mesiánicos” están sustituyendo las realidades que hay que ocultar para imaginar el nuevo paraíso terrenal que traerá “el mesías de los pobres” hágame el favor.

La envalentonada imagen de quien dice que “claro que se puede” luchando como un quijote memelizado contra los molinos de viento de la corrupción, la impunidad y el cinismo, que claro que existen, pero que en realidad a lo mejor ninguno de los candidatos quiere que se vayan, porque entonces a ellos mismos se les acabaría el negocio.

Claro que por eso permea más el niño de esa canción naranja, que no es nueva, pero que es un top ten de la música y que quizá obtenga mayores votos que el discurso del “mas preparado” que, de paso, hay que recomendarle ingrese al mundo de los memes para que no se lo cargue el pintor.

A pesar de todo, los medios digitales deberían ser la gran oportunidad de un debate político más honesto y por lo mismo utilizable para construir las decisiones y el voto. Más de la mitad de mexicanos deciden por lo que encuentran en las “redes”, a las que habría que pedirles mecanismos que nos permitan diferenciar, las verdades de las falsedades, la información de la propaganda, la identificación de rumores que solo difaman y destruyen personalidades.

Los que vivimos en las redes lo merecemos, solo por que, con toda su falsedad que por momentos es mayor que su utilidad real, las utilizamos creyendo, que son útiles para organizar nuestra vida colectiva y nuestra intimidad familiar y personal.

LOS MEMES… política viral… política ficción…

Miles circulan en las “redes”, hay algunos que merecen reconocimiento por su genialidad perversa, o por su perversidad genial.

Veo, estallo en risa y me pregunto si así se hace ahora la política mexicana.

Ese lenguaje, por supuesto no es nuevo, ya los viejos periodistas lo practicaban, pero, lo nuevo es que su capacidad destructiva se ha potencializado gracias a los medios digitales que, destruyen mejor, cuando antes sus finalidades solo eran, las de hacer reir.

Me sorprende una maestra Elba Esther Gordillo vestida con el habito carmelitano sosteniendo en su brazo al niño Andrés Manuel y el escapulario de una MORENA ensangrentada…

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